Muebles ardiendo y vidrios destrozados: opositores cubanos irrumpen en una sede del Partido Comunista
Un grupo de ciudadanos cubanos contrarios al régimen lanzó piedras contra una oficina del Partido Comunista, entró al edificio y prendió fuego a parte del mobiliario.
La grave crisis económica y energética que vive la isla está provocando escenas poco habituales de desafío directo al gobierno de Miguel Díaz‑Canel, que intenta sostener un sistema cada vez más debilitado. La falta de alimentos, los apagones interminables y el deterioro general de la vida diaria han empujado a muchos cubanos a expresar su malestar de forma más abierta, según recoge The New York Times.
En los últimos meses se han multiplicado las protestas y gestos de desobediencia. El episodio más llamativo ocurrió este viernes en Morón, donde un grupo de vecinos entró en una sede local del Partido Comunista, sacó muebles a la calle y los quemó. El incidente se produjo tras varios días sin electricidad en buena parte del municipio, una situación agravada desde que Venezuela dejó de enviar crudo a la isla.
La irrupción en un local del partido único supone un salto en la intensidad de las protestas, al dirigirse directamente contra uno de los símbolos del poder político en Cuba. Pero no ha sido el único acto de descontento: en distintas zonas del país se han escuchado cacerolazos nocturnos y manifestaciones espontáneas.
En La Habana, algunos vecinos han aprovechado la oscuridad de los apagones para salir a balcones y calles a protestar, en momentos en los que el control policial suele relajarse. Según el Ministerio del Interior, al menos cinco personas fueron detenidas.
La tensión social se produce en medio de una de las peores crisis económicas en décadas. La escasez de combustible y alimentos ha afectado la generación eléctrica y ha provocado cortes constantes. A ello se suma la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de la mayoría de la población. Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que el régimen “está acabado”, en referencia a la situación actual de la isla.
El gobierno cubano atribuye gran parte de la crisis al embargo estadounidense, a la caída del turismo y a problemas estructurales de su economía. También ha respondido a algunos incidentes con arrestos y advertencias contra nuevas protestas.
Reacciones en redes y denuncias
Muchos de los manifestantes eran jóvenes y se enfrentaron a la intervención de las fuerzas de seguridad, que retomaron el control del municipio por la fuerza. La activista Rosa María Payá denunció en redes sociales que la policía habría disparado contra manifestantes desarmados. Otros residentes afirmaron que incluso un menor resultó alcanzado.
Estas movilizaciones son las más significativas desde las protestas del 11 de julio de 2021, que fueron duramente reprimidas tras el mensaje de Díaz‑Canel en el que aseguró que “la orden de combate estaba dada”. Aquel estallido social, el mayor desde 1959, dejó cientos de detenidos que aún permanecen en prisión, según Human Rights Watch.
El congresista cubano‑americano Carlos Giménez expresó su apoyo a los manifestantes y pidió el fin de la dictadura. El historiador Óscar Grandío, por su parte, considera que la intensidad de estas protestas anticipa un posible colapso del régimen.
Reacción del gobierno y de Estados Unidos
Horas antes de los disturbios en Morón, Díaz‑Canel reconoció que su gobierno mantiene conversaciones con Estados Unidos para buscar soluciones al bloqueo energético, pese a haberlo negado días antes. También afirmó que comprende la frustración de la población, aunque insistió en que no tolerará actos de violencia o vandalismo.
El diario oficial del Partido Comunista informó de daños en otros edificios, como una farmacia y una tienda estatal. Desde Estados Unidos, el diplomático Mike Hammer expresó preocupación por la seguridad de los manifestantes.
En respuesta a los disturbios, las autoridades locales organizaron un “acto de reafirmación revolucionaria”, donde funcionarios y dirigentes del partido condenaron las protestas y reiteraron su apoyo al gobierno.











