La conspiración frustrada de la bomba ve a Francia advirtiendo a los diplomáticos de viajes no esenciales a Irán

El gobierno francés ha advertido a sus diplomáticos y funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores contra todos los viajes innecesarios a Irán, citando un complot frustrado de una bomba contra una manifestación disidente en París como advertencias de un Teherán más agresivo.
Escrito por el Secretario General del ministerio, Maurice Gourdault-Montagne, el 20 de agosto, el memorando visto por Reuters se refiere a un complot de una bomba frustrada contra una manifestación disidente iraní en París a principios de este año. Lo explica como un “endurecimiento” de la posición de Irán con respecto a Francia, “así como a algunos de nuestros aliados”.

“Teniendo en cuenta los riesgos de seguridad conocidos … todos los funcionarios departamentales, ya sea desde la sede central o (en el extranjero) puestos, deben diferir hasta nuevo aviso, excepto por trabajo urgente, cualquier plan de viaje en Irán”, aconseja el memo.

La manifestación en cuestión fue organizada por el Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI) el 30 de junio y también contó con la presencia del abogado del presidente estadounidense Donald Trump, el ex alcalde de la ciudad de Nueva York Rudy Giuliani. Irán ha negado previamente cualquier participación en la trama.

La nota sigue a los consejos de viaje anteriores entregados a los viajeros franceses el 10 de mayo, advirtiendo a sus ciudadanos contra entrar a Irán con equipos electrónicos como drones y walkie-talkies, y tomando demasiadas fotografías.

Noticias del memorando filtrado viene como presidente de Irán, Hassan Rouhani instó a los firmantes restantes al acuerdo nuclear de 2015 para actuar para salvar el pacto el lunes, tras la retirada de los EE.UU.’ por Donald Trump en mayo.

Una espiral en las relaciones diplomáticas con Francia podría hacer que la posición de Irán económicamente golpeada sea aún más dura.

Anteriormente, el presidente francés, Emmanuel Macron, reiteró su compromiso con el acuerdo nuclear de Irán, pero él y los aliados europeos a favor de mantenerlo han demostrado que no pueden convencer a Trump para que no aplique nuevas sanciones a Irán.

La firma francesa de petróleo y gas Total y la industria automotriz, PSA y Renault, se cuentan entre los inversores europeos que se retiraron de Irán por temor a las posibles sanciones estadounidenses.

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